Parábola del hijo pródigo
Pastor Alberto Castro
Lucas 15:11 También dijo: Un hombre tenÃa dos hijos; 12y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13No muchos dÃas después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allà desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 15Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. 16Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comÃan los cerdos, pero nadie le daba. 17Y volviendo en sÃ, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquà perezco de hambre! 18Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 20Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
21Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22Pero el padre dijo a sus siervos: 22Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se habÃa perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 25Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; 26y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 27Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 28Entonces se enojó, y no querÃa entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 29Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquÃ, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 30Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. 31Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas 32Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se habÃa perdido, y es hallado.
“El Hijo Pródigo†Puede ser correctamente llamada la parábola de “El Padre Amorosoâ€
Porque revela más sobre el amor del Padre que del pecado del hijo.
La última parábola en este capÃtulo de Lucas ha sido llamada la “reina de las parábolasâ€
Muchos la han clasificado como el “cuento breve†más antiguo de la literatura universal.
Esta parábola describe el carácter del Padre celestial y su infinito amor por nosotros.
La parábola ha perdido fuerza debido a que durante siglos, en occidente, la hemos leÃdo a la luz de nuestras propias presuposiciones culturales.
El contexto: Tiene que justificar su comer “signo de comunión†con pecadores y estafadores “publicanosâ€
“Este a los pecadores recibe, y con ellos come†Lc15:2
El Talmud de Babilonia expresa claramente que los rabinos no comÃan junto con la “am haarets†(gente de la tierra) que no guardaban la ley al pie de la letra.
La palabra pródigo quiere decir, uno que desperdicia, un disipador.
Pasos descendentes.
Ver 11 También dijo: Un hombre tenÃa dos hijos; 12y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.
La historia comienza con una demanda insensata. “Padre, dameâ€
“Padre, dame la parte de los bienes que me correspondeâ€
¿Qué significa esta sencilla frase? “Padre, dame…â€
Pide su parte de la herencia mientras su padre aún está con vida y goza de buena salud.
De acuerdo con la cultura Oriental, esto equivale a decir: “Padre, ¡estoy ansioso que te mueras!â€.
Un tÃpico padre de Medio Oriente le hubiese golpeado y lo echarÃa de la casa.
En el caso de que un hijo reciba su herencia antes de la muerte del padre, se esperaba que se quedara en casa para proveer para sus padres en su ancianidad.
“Y les repartió los bienes†“El padre no discutió, o trató de persuadirloâ€
Un padre podÃa repartir la herencia en vida, pero no es lo mismo a que un hijo la pida.
El hijo mayor deberÃa declinar su herencia como una protesta en contra de la conducta del hijo menor y el consentimiento del padre a ello pero no lo hace.
A pesar de lo cruel que parezca este muchacho, muchas personas buenas viven alejados de Dios, con la salud, inteligencia, familia, y dinero que Dios les ha dado.
Ver 13 No muchos dÃas después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allà desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
“No muchos dÃas despuésâ€: Se ve obligado a hacerlo.
La comunidad se enfurece con él porque ha avergonzado a su padre y a todo el resto de la familia al poner en venta una gran parte de la hacienda familiar mientras su padre aún goza de buena salud para administrarla.
“Desperdició sus bienes†del griego “Dieskorpisen†se usaba también para esparcir o regar la semilla.
Ver 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.
Tiempo de recoger: Es tratado como él trató a su padre; existe para los demás solamente en la medida en que es rico.
“Con la medida con que midáis seréis medidos†Le dejan solo como él dejó solo a su padre.
Ver 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.
“Se arrimó†del griego “Ekollethe†que quiere decir pegado, adherido.
Que ironÃa, se aleja de su padre que lo ama y busca trabajo con un extranjero que lo detesta tanto como para enviarlo a apacentar cerdos, sin darle suficiente comida a cambio de su trabajo.
“Le envió†Alejarse de Dios no es librarse del yugo, sino cambiar un yugo liviano por uno pesado, y un Señor bueno, por mil tiranos.
“Que apacentase cerdosâ€: Para un judÃo cuidar cerdos era la peor de las humillaciones.
A su inmoralidad añade apostasÃa, al cuidar los cerdos estaba negando su religión.
Cuidar cerdos es una forma de decir, “llegó a lo más bajo†“tocó fondoâ€
La Toráh dice, “Ni puerco: porque tiene uña hendida, mas no rumia, os será inmundo. De la carne de éstos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos†(Dt 14:8).
Los judÃos evitan todo contacto con los cerdos, pero este joven está reducido a servir a los cerdos:
Poner la mesa, traer su comida, aguantar sus empujones, soportar sus olores, tolerar sus costumbres, envidiar su estado privilegiado, incluso envidiar su comida de cerdos.
Ver 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comÃan los cerdos, pero nadie le daba.
Dispuesto a compartir con los cerdos “Cuanto se pierde la sensibilidadâ€
Los esclavos tenÃan derechos, pero los jornaleros están de paso, no tienen derecho a nada.
“Un esclavo es como de la familia, un jornalero puede ser despedido en cualquier momentoâ€
¿Dónde están los amigos y mujeres con quien gastó el dinero?
La independencia de Dios es la peor de las esclavitudes.
Pasos ascendentes. Evaluación de la situación.
Ver 17 Y volviendo en sÃ, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquà perezco de hambre!
“Volviendo en sÆPara Jesús el que se aparta, no está en sus cabales, no es ella misma.
“Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de panâ€
Nótese cómo el padre está presente en el recuerdo del hijo en el lejano paÃs.
No fue lo malo de su vida lo que hizo recapacitar al muchacho, sino la bondad del padre.
El hambre resultó ser una bendición disfrazada, pues le hizo reflexionar.
Dios frecuentemente usa la adversidad para que regresemos a la cordura.
Ver 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
“Me levantaré e iré†Resolución, “toma decisionesâ€
“Padre he pecado†Confesión.
Sin excusas, ni culpables, ni al padre por dejarlo irse, ni al hermano por no haberle aconsejado bien.
El reconocimiento de la responsabilidad en el pecado cometido es el principio para la restauración.
El arrepentimiento es un cambio en el corazón que se manifiesta en una modificación de la conducta.
Ver 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.
Humildad: Se despidió con una demanda, vuelve con una suplica “Dame los bienes, hazme comoâ€
El padre tiene esclavos (doulos), pero el hijo le va a pedir que lo reinstalen como un jornalero (misthios)
como uno de tus trabajadores.
En el mundo antiguo habÃa tres clases de trabajadores: los esclavos regulares, que le pertenecÃan al amo de por vida; los esclavos o siervos temporales, que se vendÃan en pago por deudas o por tiempo limitado y los que eran empleados como asalariados, recibiendo una compensación diaria como de un denario por dÃa. Es a la tercera clase de obrero que se refiere este pasaje.
Aunque podemos pensar en un esclavo como más bajo que un trabajador contratado, un esclavo está en una relación más cercana a la familia que el jornalero, es más parte de la familia.
Ver 20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
“Y levantándose, vino a su padre†Accionar.
“Cuando aún estaba lejos, lo vio su padreâ€
No parece coincidencia que el padre lo ve desde lejos. Seguramente ha pasado largas y muchas horas viendo al camino, esperando ver a su hijo.
Obviamente le estaba esperando, cuando llega no le saca en cara nada solo lo perdona.
Lo ve desde lejos, no conoce las intenciones de su hijo ni el lindo discurso que ha preparado.
Prepara un plan, ir al encuentro de su hijo antes de que éste llegue al pueblo. Sabe que se reconcilia con su hijo en público, ningún miembro de la comunidad se atreverá a tocarlo.
El hijo habÃa deshonrado a su familia y a su pueblo, y corrÃa el riesgo de que lo apedrearan hasta la muerte.
Dt 21:18 Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; 19entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; 20y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. 21Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; asà quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.
La gente no puede rechazar al hijo sin también rechazar al padre.
“Corrió†El primer gesto del padre es correr en público.
Dios nunca da un paso adelante de nosotros.
Es sorprendente porque, en ese contexto cultural, no era usual que una persona de cierta posición lo hiciera frente a sus sirvientes o en público.
Este es un gesto humillante, el padre se despoja de su dignidad para salir al encuentro del hijo.
Estamos llamados a salir al encuentro de aquellos que se han arrepentido, pero que siguen marginados en nuestras iglesias.
Para cuando los ancianos los vieran ya estaba reconciliado.
“Y se echó sobre su cuello, y le besóâ€
Se le echa al cuello y lo besa antes de escuchar el discurso preparado.
El padre no demuestra amor en respuesta a la confesión de su hijo.
Confesión.
Ver 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
“El padre no le deja terminar su discurso†“ver 19 hazme como a uno de tus jornalerosâ€
“Nosotros queremos oÃrlo todoâ€
Restauración: Es un momento lleno de gracia, el hijo recibe más de lo que se merece, y el padre recibe, no un jornalero, sino un hijo.
Ver 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se habÃa perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El padre hace un llamado para festejar y gozarse. Es el mismo tema con que terminaron las dos parábolas anteriores (Lc 15:7,10).
El que confiesa su pecado y se aparta alcanzará misericordia.
No como el hijo querÃa “ un jornaleroâ€
No como el hermano querÃa “ justicia sin misericordiaâ€
Dios extiende su misericordia sobre quien él quiera, a pesar de aquellos que no lo quieren.
“Sacad el mejor vestido†Era reservado para los huéspedes de honor.
Recibe asimismo el mejor vestido (o, como también podrÃa traducirse el griego stolên tên protên, “el vestido que tenÃa anteriormenteâ€, o sea, antes de abandonar la casa paterna).
“Poned un anillo en su mano†Signo de autoridad.
Este anillo tenÃa el sello del padre, o se le estaba trasmitiendo plenos poderes, asignándole como su representante legal.
El arrepentimiento genuino no sólo trae perdón sino completa restauración.
“Nosotros restauramos poco a pocoâ€
“Y calzado en sus pies†Eran un signo de hombre libre, los esclavos andaban descalzos.
Diferenciaba a los hijos de los esclavos.
Ver 25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; 26y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 27Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 28 Entonces se enojó, y no querÃa entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.
“No querÃa entrar†Al quedarse fuera de la casa el hermano mayor humilló al padre y a su hermano. El padre podÃa haberle ordenado que entrara, pero prefirió salir y rogarle.
También se ha alejado del padre.
No pasemos por alto la ironÃa: “El que estaba afuera ahora está adentro, y el que habÃa estado adentro ahora está afuera.
¿Cómo puede alguien no celebrar la resurrección de alguien amado?
El problema, por supuesto, es que el hijo mayor no ama al hermano menor, y hay alguna duda de que ame al padre, e incluso alguna duda de que se ame a sà mismo.
“Salió por tanto su padre, y le rogaba que entraseâ€
Ahora el padre ofrece una muestra de amor, no a un transgresor, sino a un cumplidor de la ley.
Ver 29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquÃ, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
“He aquÆUna forma de dirigirse respetuosamente al padre comenzarÃa con la palabra “padreâ€, y no con “He aquÃ…â€
De esta manera el hijo mayor le ordena a su padre que escuche, y toma el papel de padre que reprende.
“Tantos años te sirvo†Deja ver que habÃa servido al padre por obligación, y no por amor.
Se creÃa tan justo, que no le parecÃa que uno que habÃa fallado tuviera los mismos derechos que él.
El hermano mayor es algo asà como un “tÃpico evangélicoâ€, cumplidor de normas.
Aquà estaba su equivocación. No es la fiesta para celebrar al que pecó, sino al que se arrepintió.
“Nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigosâ€
Admite que hubiese disfrutado mucho una fiesta con sus amigos, pero no en tener un hermano que ha regresado de entre los muertos.
Muchas veces los que piden justicia también están perdidos.
Ver 30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.
“Pero cuando vino este tu hijo†Se refiere al pródigo como tu hijo, no como mi hermano.
“Tus bienes con rameras†Jesús deja el significado de perdidamente a nuestra imaginación. Después el hijo mayor acusará al menor de gastar sus bienes con prostitutas, pero no sabemos si esto es verdad.
“Has hecho matar para él el becerro gordo†Este hombre no era culpable de cosas groseras como las que hizo su hermano, pero era pecador y culpable de un espÃritu de crÃtica, de orgullo, sin disposición para perdonar y sin nada de amor.
Se creÃa tan justo, que no le parecÃa que uno que habÃa fallado tuviera los mismos derechos que él.
Ver 31 Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas 32Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se habÃa perdido, y es hallado.
No está tan enojado porque el otro haya vuelto a casa sino porque sus padre está feliz por ello.
“Hijo†(griego teknon, mi pequeño)
“Pero cuando vino este tu hijo†El hijo mayor no usó la palabra “padre†para dirigirse a su padre, pero su padre sà usa la palabra “hijo†para dirigirse a él.
El padre pudo haber usado huios (hijo), pero en su lugar le dice teknon (mi pequeño), una palabra más tierna y amorosa.
“Tú siempre estás conmigo†Reconoce la fidelidad del hijo mayor.
La presencia del hijo menor no afecta el amor del padre por el mayor ni su herencia.
“El amor a los publicanos y pecadores para nada niega el amor por los fariseos y escribasâ€
Fariseos necesitan escuchar que su herencia no se disminuye por el amor de Dios por los pecadores.
“Tu hermano†El padre enfatiza la relación hermanable.
¿Para Dios cual pecado era mayor, el del hijo prodigo o el de su hermano obediente?
Hay pecados del espÃritu tanto como de la carne 2Co 7:1
Este hombre tal vez no era culpable de cosas groseras como las que hizo su hermano, pero era pecador y culpable de un espÃritu de crÃtica, de orgullo, sin disposición para perdonar y amor.
Aunque él nunca se habÃa ido de la casa, estaba en desacuerdo de corazón con su padre.
Estaba emocionalmente y espiritualmente alejado de su padre, tal como su hermano menor lo habÃa estado.
¿Qué dirÃan ustedes? ¿El padre ganó al hijo malo y perdió al bueno?
La verdad es que los dos hijos estaban perdidos. “Uno puede estar perdido en su propia casaâ€
El pródigo: Pecador, pero capaz de arrepentirse.
Un cristiano no es una persona a la que se le dio un tÃtulo, por el cual no tiene que luchar más.
La aplicación personal de la parábola es obvia
¿Con cuál de los personajes se identifica usted?
Esta parábola no tiene realmente un final feliz, el hermano mayor no vuelve en sÃ.
¿Quieres celebrar o salir de la fiesta es tu decisión?
“Asà que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: reconciliaos con Dios†2Co 5:20
¿Disciplina o castigo? “El purgatorio evangélicoâ€
Gál 6:1 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espÃritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado
“Si alguno fuere sorprendido en alguna faltaâ€
Deja ver que no es un acontecimiento extraño dentro de la comunidad cristiana.
Vosotros que sois espirituales.
Parece ser una caracterÃstica de los espirituales restaurar a los caÃdos.
La espiritualidad de los ministerios será medida según su capacidad de restaurar y dejarse ser restaurados por los hermanos.
“Pablo está consciente de que la actitud de soberbia espiritual de parte de los acusadores puede causar mayor daño a la comunidad que la falta cometida por el que cayóâ€
Solo los espirituales pueden restaurar a alguien, el que no es espiritual vendrá con toda la fuerza de su carne, con sus propias leyes y esto no puede restaurar a nadie.
Restauradle
La palabra griega restauradle (katarizo), se utilizaba en el lenguaje corriente para designar la acción de componer huesos rotos, y en Mateo 4:21 para “arreglar†redes.
Con espÃritu de mansedumbre.
Sin violencia de palabras, sin crÃticas, sin avergonzar.
Considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado
¿Ponemos en disciplina a los fornicarios? La respuesta es un sà rotundo, pero ¿Ponemos en disciplina a los avaros, idolatras, chismosos, mentirosos, murmuradores o indiferentes?
Mucha razón tenÃa un escritor cristiano cuando llamó a esta práctica el “purgatorio protestanteâ€.


2 Comments
by FREDY OLVERA MENDOZA
On febrero 29, 2012
hola, solo quisiera saber si es posible recibir correspondencia actualizada por este medio, sin mas por el momento quedo de ustedes, gracias
by Sandra
On enero 10, 2013
Excelente! dios les iga danda esta gracia, de ver tan claramente y sencillo la voluntad de Dios y su Palabra